Frases Anónimas

En Este Mundo No Existe Ninguna Verdad Absoluta, Sin Embargo , Esto Es Algo Absolutamente Verdadero.

Que díficil es amar cuando tanto amamos y en la persona que pensamos ni en su pensamiento estamos.

Lo malo de la ignorancia es que va adquiriendo confianza a medida que se prolonga.

No és fuerte áquel quién nunca cae, sino aquel quien al caer tiene la suficiente fuerza cómo para volver a levantarse.

Siempre hay quién anda en busca de un buen amigo, pero són pocos los que procuran serlo.

Enuncia tu verdad de manera clara y serena y escucha a los demás, incluso al que crees torpe e ignorante ya que también ellos tienen su historia.

Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.

Un amigo es alguien que lo conoce todo de ti, y sin embargo... te aprecia.

No se trata de añadir años a la vida, sino de dar vida a los años.

Lo malo de ser puntual es que llega uno a un lugar y no hay nadie allí para apreciarlo.

Ama la verdad, pero perdona el error.


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lunes, 7 de febrero de 2011

Trastornos psicopatológicos relacionados con la imputabilidad I

Retraso mental

Basándonos en los criterios establecidos por el DSM-IV, son necesarias tres condiciones para establecer un diagnóstico:


Capacidad intelectual significativamente inferior al promedio, esto es un CI (cociente intelectual) inferior o igual a 70, obtenido mediante uno o varios tests de inteligencia realizados de manera individual.

Deterioro significativo de la capacidad adaptativa en, al menos, dos de las siguientes áreas: comunicación, cuidado personal, vida doméstica, habilidades sociales e interpersonales, autocontrol, habilidades académicas, trabajo, ocio, salud o seguridad.
El inicio es anterior a los 18 años.
Según el DSM, pueden haber cuatro grados de intensidad en el retraso mental, según su nivel intelectual.


Retraso mental leve
CI entre 50-55 y 70
Retraso mental moderado
CI entre 35-40 y 50-55
Retraso mental grave
CI entre 20-25 y 35-40
Retraso mental profundo
CI inferior a 20 ó 25


  • Según la profundidad del retraso mental influirá disminuyendo la posibilidad de que la persona realice actos delictivos.
  • Según la modalidad, los casos de retraso mental con erectismo dan lugar a mayor conflictividad que los tórpidos.


Cabe mencionar también la facilidad con la que estas personas pueden ser manipuladas por otros sujetos, pudiendo ser inducidos a delinquir según las influencias de terceros. No obstante, suele ser más común que estas personas sean víctimas de delitos antes que ejecutores.


Para medir el grado de imputabilidad, exceptuando en casos de retraso mental profundo en los que apenas existe lugar a dudas del completo eximiente de culpabilidad, es necesario evaluar el tipo de delito efectuado y el grado de retraso mental del acusado, teniendo siempre en cuenta las características situacionales y al caso en concreto.
Así, en casos de retraso mental leve, no podrá considerarse eximiente en casos de abuso sexual, en los que apenas es necesario un nivel intelectual para comprender su ilicitud.

sábado, 4 de diciembre de 2010

La influencia de los pares significativos en la identidad adolescente.



A pesar de que durante la dolescencia la familia sigue ocupando un lugar preferente como contexto socializador, en la medida que chicos y chicas se van desvinculando de sus padres, las relaciones con los compañeros van cobrando intensidad, importancia, estabilidad, y el grupo de iguales se convierte en el contexto de socialización más influeyente.

Probablemente, como consecuencia de la maduración cognitiva y del tiempo que dedican a hablar de sí mismos, los adolescentes irán comprendiéndose mejor unos a otros, lo que va repercutir en que las relacoones con los amigos estén marcadas por la reciprocidad y en que a partir de la adolescencia los amigos se apoyen y ayuden unos a otros, mostrando un mayor comportamiento prosocial. También aumentará sustancialmente la intimidad de las relaciones, hasta tal punto que las amistades ímtimas se convertirán en un fenómeno típico de la adolescencia temprana y media que irá perdiendo fuerza durante la adolescencia tardía. Los amigos íntimos comparten prensamientos, sentimientos, expectativas...estas relaciones suelen establecerse con personas del mismo sexo y aunque se dan tanto entre chicos como entre chicas, por lo general, las amistades íntimas de las chicas son más precoses y más intensas que la de los chicos, que son más reacios a compartir sus sentimientos y más dados a la planificación de actividades conjuntas.

En general, tener amigos es un buen indicador de buenas habilidades interpersonales y un signo de buen ajuste psicológico... Así señalamos algunos

  • Adquisición de destrezas sociales: Mantener relaciones sociales entre iguales proporciona la oportunidad de interaccionar de igual a igual. Los pares poseen habilidades intelectuales, comunicativas y sociales semejantes. Lo cual les obliga a realizar mayores esfuerzos para comprender al otro y ser comprendidos.

  • Comparación social: A través de la comparación social con los iguales, las personas van reajustando su autoconcepto. Según la teoría desarrolla por Festinger las personas efectúan comparaciones sociales porque tienen la necesidad intensa de evaluarse.

  • Pertencia al grupo: Pertenecer a un grupo y ser aceptados por él obliga a buscar diferentes estrategias relacionadas con las exigencias y demandas del grupo para ganarse su pertenencia. De sus múltiples beneficios se encuentran el bienestar general de la persona proporcionando el apoyo emocional y ayuda para afrontar las situaciones de estrés. Entre amigos se comparten creencias, actitudes, conductas e ideas sobre la vida y la sociedad.


El papel de la familia en la identidad adolescente.


Unos de los tópicos más generalizados sobre la adolescencia es el de que durante este período se producen importantes conflictos en la relación del joven con sus padres. Esta idea a experiementado diversos vaivenes a lo largo de las últimas decadas en función de la perspectiva teórica predominante, desde los enfoques que consideran la adolescenca como un período en las que las relaciones familiares se tornan enormemente problemáticas, hasta las concepciones que abogan por las normalidad en las relaciones padres e hijos. En un extremo se sitúa la corriente psicoanálitica que hanbla de explosición de conflictos, rebelión adolescente...Pero esta imagen de conflictividad familiar, que aún sigue atemorizando a muchos padres, cuando se aproxima la pubertad es sustituida por una mucho más normalizada y realista, surgida de importante número de investigaciones sobre muestras mucho más amplias y representativas que casos clínicos. Los datos son los siguientes:

  • Evolución a lo largo de la adolescencia
  • Mayor conflictividad en los comienzos de la adolescencia, con una etapa de perturbaciones temportales en las relaciones familiares. Los chicos se vuelven más asertivos, pasan más tiempo fuera del hogar y el número de interacciones positivas con los padres
  • Normalización: disminuye la frecuencia del conflicto. Clara correlación negativa entre edad y número de conflictos aunque se incrementa la tensión o intensidad emocionalcon la que se viven los conflictos por parte del chico o la chica que tiende a aumentar con la edad.
  • Conflictos más frecuentes: peleas entre hermanos, horarios, tareas del hogar

  • Mayor conflicto con la madre (mayor comunicación e intimidad)

  • Varones adolescentes → Padre amigo y madre conducta de riesgo

  • Chicas adolescentes Padre/Madre: tareas del hogar

  • Situación de mayor deterioro en las relaciones

  • Padres con expectativas negativas sobre la adolescencia

  • Padres coercitivos y poco comunicativos

También se produce:

  • Desidealización de los padres, esa imagen de padres omnisapientes y todopoderosos es cambiada por una más realista, en la que entran cabida virtudes y defectos.

  • Más relaciones con los iguales y traslado de modelo de las relaciones horizontales e igualitarias que pueden llevarse a desear un tipo de relaciones semejantes en su familia. Deseo de mayor autonomía de la que los padres están dispuestos a otorgar..

  • Pensamiento formal: Argumentos más sólidos y convincentes en sus discursos familiares lo que supone un cuestionamiento de la autoridad de los padres

Otros de los puntos fundamentales es la búsqueda de autonomía personal, así el adolescente se para abandonar el hogar y funcionar como un adulto autonómo en un futuro no tan lejano, es entonces razonable esperar cada vez comportamientos más independientes. Ante este proceso de individualización, es frecuente que chicos/as experimente ambivalencia, y que a la vez disfrutan de los nuevos privilegios y lamentan las nuevas responsabilidades que deben asumir, por lo que pueden añorar los días de la infancia en que los padres cuidaban de ellos. Por ello, no es extraño enocntrar alternancia entre conductas maduras y comportamientos infantiles.

Los datos de los que disponemos en la actualidad apoyan la hipótesis de que el medio familiar óptimo para el desarrollo de la autonomía del desarrollo adolescente es aquel que enn las relaciones de los padres con los hijos se combinan afecto con el favorecimiento de la individualidad, mediante conductas que estimulan la autonomía cognitiva y la iniciativa propia, como, por ejemplo, favoreciendo la discusión. Además de esta combinación de apoyo afectivo, favorecemiento de la autonomía y comunicación existen otras características del medio familiar que resultan muy favorables para facitar el desarrollo y adaptación de los adolescentes. El control y la supervición de la conducta del chico/a resultan fundamentales durante esta etapa ya que muchos de los problemas de conducta que surgen durante la adolescencia están relacionados con un escaso control parental.

Otro de los factores que influye en la coducta educatoiva es la flexibilidad, muchos de los problemas surgidos durante esta etapa tienen su origen en la falta de ajuste entre el contexto familiar y las nuevas necesidades de chicos y chicas. De aquí podemos extrae cuatro estilos educativos:


Afecto y Comunicación

Control y
Disciplina


Alto

Bajo

alto

Democrático

Autoritario

Bajo

Permisivo

Indiferente


Aún son escasos los estudios sobre sujetos de culturas distintas a la occidental, o sobre familiar diferentes a la tradicional compuesta por padre, madre e hijos. Sin embargo, a pesar de su escasez, aportan datos muy interesantes. Así, si para la población occidental parece indiscutiblemente superior el estilo democrático, en algunos estudios realizados sobre poblaciones asiáticas o afroamericanas ponen en entredicho que se universal la relación entre estilo democrático y mejor adaptación de los hijos adolescentes, ya que en ocasiones el estilo autoritario se muestra más efectivo en estas poblaciones. Igualmente, la estructura o composición familiar parece moderar la consecuencias derivadas de los estilos disciplinarios imperantes en el hogar, así Barber y Lyons encontaron que la permisividad parental se relacionaba positivamente con la autoestima de los hijos adolescentes en familias reconstituidas, cosa que no ocurría en las familias intactas.

Otras críticas que se le hacen también a este modelo se diriguen a condiderar el estilo disciplinario como demasiado amplio, ambiguo y descriptivo, y no específica los mecanismos a través de los que se lleva a cabo su influencia sobre los hijos. Así se propone diferenciar entre estilo disciplinario y prácticas disciplinarias concretas mediante las cuales dicho estilo se materializa. También hay que tener en cuenta que, auqnue suele hablarse de padres autoriatrios o democráticos, no siempre tienen que coincidir el paterno y el materno. Se ha encontrado que la situación más favorable para el chico o chica es aquella en la que ambos padres muestran un estilo más democrático o positivo hacia sus hijos. Cuando se una combinación en la que al menos uno de los progenitores presenta un estilo democrático, las consecuencias negativas se ven aliviadas.

Características principales de la moratoria adolescente


La adolescencia es un momento evolutivo de búsqueda y consecución de la identidad del individuo. Esta resulta de la sedimentación de todas las pasadas identificaciones que con otras personas vivió el adolescente en su vida infantil. No es un momento fácil y no siempre se alcanza la identidad lograda, que en realidad se compone de varios elementos: definición y autodefinición ante otras personas, ante el medio social y ante los valores; diferenciación personal inconfundible; autenticidad del individuo. La adolescencia es una etapa psicosocial, y no fisiológica, ni tampoco sólo psicológica. Su logro evolutivo individual depende crucialmente de circunstancias sociales e históricas, que o bien facilitan, o bien al contrario, hacen muy difícil adherirse a un determinado estilo de vida e identidad personal.

En la medida que la identidad implica una integración no fácil, Erikson cree que el adolescente, a veces, necesita de una “moratoria” para llegar a integrar los distintos elementos de identificación e identidad atribuidos por otras personas y adquiridos por el propio sujeto en fases anteriores por el propio sujeto en fases anteriores de su desarrollo. Aparece, pues, la adolescencia como período de demora a la espera de una madurez, que no puedo ser considerada pasiva sino todo lo contrario, es decir una preparación.

En esta línea Erikson sostiene que cada etapa de formación de identidad se corresponde con una determinada institución social, que en el caso de la edad adolescente es la ideología. Es una identidad psicosocial, referida, sobre todo, a elementos tales como valres, actitudes, moral, modela vida. Justo en relación con eso, ek oriblema de la identidad no es sólo psicológico sino también social. Quizá por ellos, todas las sociedades instituyen -a través de patrones siclaes aceptados- la psibilidad de vivir la moratoria antes indicada, con el fin de que el niño, en el proceso de convertirse en adulto, disponga de tiempo para el paso a la edad adulta.

Y así es como Erikson a propuesto distintos tipos de identidad que se dan en la adolescencia, aunque no sólo en ella:

  • Lograda: Tras un período de crisis y, en todo casom tras un momento de opción, se gallan ya encaminadas a proyectos vitales bien definidos.

  • Hipotecada: Comprometidos con proyectos vitales y posiciones ideológicas, los adoptaron no por decisión propia sino que fueron impuestos o por presión paterna.

  • Aplazamiento: Estado de las personas bloqueadas en una crisis de identidad, debatiéndose en conflictos y valores profesionales.

  • Difusa: Típica de adolescentes y jóvenes que permanecen indecisos sin llegar a situarse en una dirección ideológica y vocacional.

Finalmente hay que señalar que hoy en día estamos sufriendo en un alargarmiento de la adolescencia, ya sea por razones económicas o sociales, probablemente hoy por hoy la adolescencia termina cerca de los 30 años.


Autoconcepto y autoestima en la adolescencia.


El autoconcepto es autoconocimiento: impicla un conjunto bastante amplio de presentaciones y de procesos cognitivos autorreferidos. Precisamente esta organización del autoconcepto como autoconcimiento permite acercar la psicología del autoconcepto, de orígen clínico y fenomenológico, a una psicología objetiva de los procesos cognitivos.

La imagen corporal se halla establecida mucho antes de la adolescencia. Sin embargo, al llegar la pubertad, los cambios fisiológicos, que abarcan desde el tamaño del cuerpo y la fuerza física hasta la nuevas energías y capacidades sexuales, requieren revisar y rehacer la imagen del propio cuerpo. La adolescencia resulta ser una etapa en la que preocupación por el físico pasa a un primer plano. Muchos adolescentes expresan descontento acerca de sus rasgos físicos y la mayoría desearía cambiar alguno de ellos.

Los principales aspectos de esta preocupación, y, en su caso, descontento se refieren a la propia eficienci física, o bien al atractivo corporal. Estos dos elementos vienen a constituir una de las porciones más importantes del autoconcepto, y en consecuencia tambiénde la autoestima adolescente. En las adolescente tiene una enorme necesidad de reconocimiento el atractivo físico, mientras en los adolescentes lo referido a la habilidad, capacidad física y destreza en deportes...

La insatisfacción corporal de manifiesta de la siguiente manera:

  • Imagen corporal deformada “Creo que soy más voluminosa de lo que soy en realidad”

  • Discrepancia del ideal “Creo que soy más voluminosa de lo que me gustaría ser”

  • Respuesta negativa al cuerpo “No me gusta mi cuerpo”

  • Más frecuente en mujeres que en hombres, incluso desde los 9 años

Pero no sólo la imagen del propio físico; toda la representación de sí mismo pasa a constituir en la adolescencia un tema fundamental. El adolescente tiene una enorme necesidad de reconocimiento por parte de otros; necesita ver reconocida y aceptada su identidad por las personas -adultos o compañeros- que son significativas para él. Es este reconocimiento y aceptación lo que asegura un concepto positivo de sí mismo.

Hay que señalar que durante la adolescencia se produce un descenso normativo en la autoestima debido a:

  • Los cambios físicos de la pubertad

  • Los cambios en el contexto escolar

  • El inicio de las relaciones de pareja


Inicio en la pubertad:



Chicas

Precoz

- Insatisfacción corporal.
- Imagen negativa de si.
- Más estados emocionales negativos.
- Más trastornos de alimentación.


Tardía

- Preparación para el cambio
- Sociabilidad
- Popularidad




Chicos


Precoz

Satisfacción corporal
- Popularidad
- Dinamismo en las actividades escolares


Tardía

Inseguridad
- Ausencia de popularidad



También la relación con los padres:

  • El apoyo y afecto de los padres → alta autoestima

  • La excesiva crítica y exigencia → Baja autoestima


La buena relación con los iguales: ser popular



Uno de los factores fundamentales de esta gran presión se ve reflejada en los medios de comunicación, un ejemplo claro es la imagen de la mujer:
  • Se muestra menos la cara y más el cuerpo

  • Evolución de la silueta de los modelos entre los años 60 y los 90: Forma tubular

  • 69% chicas playboy y 60% concursantes Mis América tienen un 15% menos del peso esperable según edad, talla y sexo.

  • Proporción de grasa media en actrices y modelos: 10-15% del total (Proporción en una mujer sana: 20-22%)

  • Barbie también ha adelgazado desde que nació en el año 1959 a la actualidad

Adolescencia como período de riesgo:

  • Trastorno dimorfico (trastorno de la imagen corporal)

  • Preocupación exagerada – produce malestar – hace algún defecto imaginario o extremo de la apariencia física.

  • Trastorno de la alimentación

  • Exigencia social. Visión negativa del cuerpo púber. Relación nivel social.

  • Anorexia nerviosa: Miedo a estar gorda

  • Patrón de autoinanición

  • Pérdida de un 25% del peso original del cuerpo sin causa de enfermedad psiquiatrica o física.

  • Abuso de medicación (laxantes, diureticos y pastillas)

  • Perfil: Autoexigencia elevada, miedo a lasexualidad, problemas familiares.

  • La bulimia: Síndrome de atiborrarse y purgar

  • Hábito de comer fuera de control. Atracones periódicos de 1 o 2 horas y provocación de los vómitos (laxantes y dietas)

  • Depresión y vergüenza en cada episodio.

  • Baja autoestima, problemas familiares. Problemas de control de la conducta, depresión.


Finalmente y a modo resumen enunciaré algunos determinantes del autoestima:


  • La relación entre el autoconcepto y las expectativas: cuando hay mucha discrepancia = baja autoestima

  • El alto rendimiento escolar = alta autoestima

  • Las enfermedades y hándicaps físicos = baja autoestima

  • La pertenencia a grupos minoritarios: los resultados son contradictorios

La evolución de la identidad en la adolescencia.


El tema vital más importante en la personalidad adolescente es el desarrollo del yo y de la identidad personal. Son éstos términos un tanto borrosos e imprecisos, pero refieren a un núcleo de la persona, que rige otros comportamientos y que, en alguna medida, está presente en la conciencia del propio sujeto en forma de representaciones acerca de sí mismo, proyectos expectativas de futuro, coordinación las propias experiencias...El desarrollo del yo y de la identidad personal se vincula estrechamente con la propia historia adolescente. Es en la adolescencia cuando el ser humano comienza a tener historia, memoria biográfica, interpretación de las pasadas experiencias y aprovechamiento de las mismas para afrontar los desafíos del presente y las perspectivas del futuro. El niño tiene memoria autobiografica pero todavía no la tiene organizada. Es en la adolescencia cuando comenzamos a tejer nuestro propio relato personal y ese relato constituye el discurso fundamentador de nuestra personal identidad.

La formación de una identidad personal representa el núcleo de la concepción evolutiva de Erikson y de su análisis de la etapa adolescente. Este autor ha analizado el desarrollo de la personalidad, y en particular, el de la personalidad sana como génesis de la identidad, una génesis gradual, a través de complejas estapas, que conducen a una creciente difenciación, individualización y plenitud de la persona. En la concepción de Erickson, el desarrollo humano obedece a un principio genético activo y dinámico, que constituye un verdadero plan fundamental, derivado del desarrollo prenatal del organismo, inscrito en el ser vivo en crecimiento y ordenado a la aparición sucesiva de partes -integradas en la personalidad- hasta surgir todas ellas y formar un conjunto integrado y en funcionamiento.

La adolescencia es un momento clave y también crítico en la formación de la identidad. Tanto antes como después hay etapas que contribuyen a la diferenciación de la personalidad y a la génesis de la identidad.

Principalmente nos centraremos en las etapas que nos acontencen:ç

  1. El período de lactancia y el reconocimiento mutuo.

  2. La primera infancia y el deseo de ser uno mismo

  3. La infancia y la aticipación de roles

  4. La etapa escolar y la identificanción con la tarea

  5. La adolescencia y la cristalización de la identidad: Intenta definirse a través de todas sus aficiones, actividades, aspiraciones y, principalmente, sus amores, de los cuales hace apasionadas tentativas para llegar definir su propia identidad, proyectando sobre el otro -el ser querido- la propia imagen de sí mismo, para verla de ese modo reflejada y gradualmente clarificada en una pasión que, en gran medida, consiste justo en en conversión sobre quién soy yo y quién eres tú.

  6. La vida adulta, más allá de la identidad.

  7. En un primer momento adulto, es la adquisición de la intimidad

  8. Es, más tarde, la “generatividad” o “creatividad”

  9. Es, en fin, la integridad.

Un buen ejemplo de todo el proceso definido por Erickson lo podemos ver reflejado en la película Fresas Salvajes que narrá la historia de un médico va a recibir un homenaje de su universidad. Repentinamente, tras un sueño en el que contempla su propio cadáver, decide emprender el viaje en coche con su nuera, que se ha ido de casa de su hijo tras una discusión por su embarazo. Durante el viaje parará en la casa donde pasaba sus vacaciones de niño, donde crecen fresas salvajes y donde tuvo su primer amor...

Alguna de las critícas que hago a este modelo son su falta de rigor y que no necesariamente todas las personas pasan por las mimas etapas en el mismo orden y que no necesariamente tiene que ver con una maduración biológica, es decir, no es universal.

Moral de Kohlberg



El tránsito de la heteronomía a la autonomía moral

La heteronomía y la autonomía moral son dos etapas de la Teoría de Piaget del desarrollo moral. Piaget centró su investigación en dos aspectos del razonamiento moral: en el respeto por las reglas y en la idea de justicia de los niños. En base a las respuestas de los niños a sus preguntas, Piaget estableció un periodo premoral y dos etapas morales.
El periodo premoral abarca los cinco primeros años de vida del niño, cuando aún tiene poca conciencia o consideración por las reglas. En lugar de jugar para ganar juegan por diversión, tomando turnos.
En la etapa heterónoma o del realismo moral (de los 5 a los 10 años), los niños consideran que las reglas son impuestas por figuras de autoridad poderosas como Dios, la policía o sus padres y piensan que estas normas son sagradas e inalterables. Los niños creen en una dicotomía del bien y el mal en cualquier asunto moral; juzgan los actos por sus consecuencias y no por su intencionalidad; creen en el castigo expiatorio, es decir, el castigo por sí mismo aunque no tenga relación con el crimen, más tarde o más temprano.
En la etapa autónoma (entre los 10 y los 11 años) los niños se percatan de que las reglas son acuerdos arbitrarios que pueden ser impugnados y modificados con el consentimiento de las personas a las que rigen. Creen que las reglas pueden ser violadas para atender a las necesidades humanas; tienen en cuenta la intencionalidad del actor más que las consecuencias del acto; creen en el castigo recíproco, es decir, el que se adapta a las consecuencias del acto punible y ya no creen en la justicia inmanente ya que han aprendido que a veces los crímenes pasan desapercibidos y no son castigados.
Según Piaget, tanto la maduración cognoscitiva como la experiencia social influyen en la transición de la moralidad heterónoma a la moralidad autónoma. El niño ha de evolucionar desde el egocentrismo a una visión más considerada con los puntos de vista de los demás. En esta evolución es fundamental el contacto con los pares para la resolución por ellos mismos de los conflictos, De esta forma, el niño incrementa su autoestima y el respeto por los demás, siendo consciente de que las reglas dependen de ellos y no de una autoridad extrema. Por esto es importante que los padres no intervengan y renuncien a una cuota de su poder, evitando así reforzar la dependencia del niño de una autoridad externa.

Moral de Kohlberg

Kohlberg perfeccionó y amplió la teoría moral de Piaget. Usando como métodos las entrevistas clínicas, Kohlberg descubrió que el razonamiento moral parece evolucionar y complicarse progresivamente a lo largo de la adolescencia hasta la edad adulta joven, ya que dependen del desarrollo de ciertas capacidades cognitivas que evolucionan según una secuencia invariable. Análisis cuidadosos de las respuestas a varios dilemas morales lo llevaron a concluir que el crecimiento moral progresa a través de una secuencia invariable de tres niveles, cada uno de los cuales se compone de dos etapas morales distintas. Cada etapa refleja un método de razonamiento acerca de los dilemas planteados pero no se valora en si misma la decisión tomada. Kohlberg afirmaba que a pesar del vínculo estrecho entre desarrollo moral y desarrollo cognitivo, el crecimiento de este último no era suficiente para garantizar el desarrollo moral.

Nivel I. Moral preconvencional: Las personas actuan bajo controles externos. Obedecen reglas para evitar castigos y obtener recompensas o por egoísmo. Es típico de los niños de 4 a 10 años.
  • Etapa 1: Orientación hacia el castigo y la obediencia. La bondad o maldad de un acto depende de sus consecuencias.
  • Etapa 2: Hedonismo ingenuo. Las personas siguen las reglas con fines egoístas. Se valora un acto en términos de las necesidades que satisface.

Nivel II. Convencional: Las personas actúan guiadas por un afán de lograr la aprobación de los demás o de mantener el orden social. Este nivel se alcanza después de los 10 años aunque muchas personas nunca lo alcanza ni siquiera en la edad adulta.

  • Etapa 3: Orientación del niño o niña “buenos” Los actos se valoran según complazcan, ayudan o son aprobados por los demás. Se evalúa la intención del actor y se tienen en cuenta las circunstancias.
  • Etapa 4: Preocupación y conciencia sociales. Se toma en consideración la voluntad de la sociedad reflejada en la ley. Lo correcto es la obediencia a la norma, no por temor al castigo sino por la creencia de que la ley mantiene un orden social. No debe transgredirse a menos que haya un motivo que lo exija.

Nivel III. Posconvencional: Se define el bien y el mal en función de principios amplios de justicia que podrían estar en conflicto con las leyes escritas. Los juicios emitidos son propios, basados en los principios del bien, la imparcialidad y la justicia. No se alcanza este nivel hasta la adolescencia o más comunmente en la edad adulta temprana, si es que se alcanza.

  • Etapa 5: La orientación del contrato social. Las personas piensan en términos racionales, valoran la voluntad de la mayoría y el bienestar de la sociedad. Las leyes que comprometen los derechos humanos o la dignidad son considerados injustas y merecen desafío. Sin embargo, la obediencia a la ley se considera mejor para la sociedad a largo plazo.
  • Etapa 6: Moralidad de principios éticos universales. El individuo define el bien y el mal basado en principios éticos elegidos por él mismo, de su propia conciencia. Se actúa de acuerdo a normas interiorizadas y se actúa mal si se va en contra de estos principios. Se basan en normas abstractas de justicia y respeto por todos los seres humanos que trascienden cualquier ley o contrato social.

Esta etapa para Kohlberg constituye el razonamiento moral ideal, pero debido a su rareza lo consideraba un constructo hipotético. Más tarde propuso una séptima etapa cósmica en la cual las personas consideran el efecto de sus acciones no sólo sobre los demás sino también sobre el universo como un todo. Kohlberg también propuso un nivel de transición entre los niveles II y III, cuando las personas no se sientan atadas por las normas morales de la sociedad pero no han desarrollado racionamente principios derivados de la justicia, por tanto basan sus decisiones morales en los sentimientos personales.

La crítica de Gilligan al planteamiento moral de Kohlberg
Carol Gilligan criticó a Kohlberg por considerar que su teoría no representaba adecuadamente el razonamiento moral femenino. El hecho de que los primeros datos recogidos por Kohlberg se basaran sólo en participantes masculinos y que las puntuaciones para las mujeres situaran a estas en una etapa inferior a los hombres parecía darle la razón. Gilligan planteaba que la tipificación del género provocaba que niños y niñas adopten una moralidad de la justicia, propia de una etapa 4, basada en valores de rectitud y equidad, y se les entrena en la independencia y la afirmación. En cambio, de las niñas se espera que adopten una moralidad de cuidado, propia de una etapa 3, basada en valores de compasión, responsabilidad y autosacrificio, y se les enseña a ser cálidad, empáticas y preocupadas por los demás.
A pesar de estas argumentaciones, la investigación no ha apoyado la crítica de Gilligan, y aun más, parece demostrar que las diferencias existentes se dan en la adolescencia temprana, favoreciendo a las mujeres con puntuaciones más altas que los hombres. Esto parece deberse a que ellas generalmente desarrollan más temprano y tienen, a esa edad, relaciones sociales más íntimas. Por tanto, no puede confirmarse la existencia de un sistema de valores morales distintos basados en el género.
Quizás, con lo que habría que quedarse de esta controversia es que Gilligan ha ampliado el pensamiento de Kolhberg, que en un principio mantenía un cariz muy legalista respecto al bien y el mal, aportando una visión más elevada de razonamiento moral al considerar la importancia de que ambos sexos se relacionen con los demás bajo criterios de responsabilidad, compasión y cuidados. En este sentido, la inclusión de una séptima etapa “cósmica” por parte de Kohlberg parece acercar posiciones a la postura de Gilligan.

Psicología evolutiva y el estudio a lo largo del tiempo


La psicología aborda con un carácter científico el estudio de la mente y la conducta, para ello se ha basado en la construcción de teorías que son utilizadas para explicar datos, generar hipótesis predicativas. No obstante el estudio de la psicología no siempre ha sido el mismo pues ha variado en función del momento histórico, social y científico. Una de las muchas ramas que ha surgido ha sido la psicología evolutiva.

Dicha rama, la psicología evolutiva, se ha nutrido de diferentes corrientes teóricas como la etología, cognoscitiva, ecológica y socio cultural. Al igual que otras disciplinas psicológicas se ocupa de la conducta humana pero se diferencia a su vez en que la estudia desde el punto de vista de sus cambios y transformaciones a lo largo del tiempo. Debemos matizar dos puntos que la hacen única respecto a otras que también estudian el cambio a lo largo del tiempo, una es que los cambios tienen un carácter normativo y cuasi normativo y la segunda es que los cambios en gran medida están marcados por el momento de la vida y de la etapa.

Un punto fundamental en la psicología evolutiva es que para comprender los cambios evolutivos, hay que comprender el desarrollo cognitivo. Sus máximos exponentes han sido Piaget y Vigotsky.

Teoría de Piaget: El desarrollo es el resultado de la organización cada vez más compleja de esquemas mentales a través de la adaptación (asimilación y acomodación) y del equilibrio.

Teoría de Vygotsky: El desarrollo es fruto de la interacción entre el individuo y el contexto social. Los conceptos de ZDP y de andamiaje son motores del desarrollo cognoscitivo del individuo.

De la psicología de Piaget se ha extraído por ejemplo que el conocimiento del niño sobre los acontecimientos, el niño toma la información del entorno e interactúa con ella hasta encajarla de forma confortable en su organización cognoscitiva existente, esta es la idea que sostiene la afirmación de que el niño construye el conocimiento sobre el mundo en ves de simplemente recibirlo y registrarlo (constructivismo). Mientras que de la psicología de Vygotsky se ha extraído que la interacción social no es solo un contexto dentro del cual los niños demuestran su inteligencia, es también el primer mecanismo a través del cual se desarrolla la inteligencia.
La psicología evolutiva ha tenido una gran influencia en la psicología de la educación sobre todo a partir de los trabajos desarrollados por Vigotsky que demostraron que los niños pueden realizar tareas que son incapaces de realizar por si mismo, si cuentan con la ayuda adecuada de un adulto o de otra persona que sabe desarrollarla, este proceso explica la diferencia de lo que el niño puede hacer por sí mismo de lo que puede hacer con ayuda se denomina zona de desarrollo próximo, esta propuesta se materializo en el ámbito educativo a través del método de andamiaje de apoyo.

En definitiva la psicología evolutiva es la disciplina que se ocupa de estudiar los cambios psicológicos que en una cierta relación con la edad se dan en las personas a lo largo de su desarrollo.